 Cuando empezamos a jugar torneos de mucha gente es muy importante que busquemos una estrategia general para cada torneo ajustándonos a la estructura de ciegas y al número de jugadores.
En los torneos rápidos puede que la ventaja de fichas sea más importante al ser menor el número de manos, lo que resta en parte la posibilidad de que la habilidad sea más determinante. Si la habilidad se reduce, es importante tener muchas fichas para afrontar muchos all-in usando el Cazamoscas en las fases finales.
Por el contrario en los torneos más lentos no tiene sentido jugarse todo un stack en una simple mano y es más fácil ir creciendo poco a poco, aunque por supuesto, ¡¡cuantas más fichas mejor!!.
Elijamos la estrategia que elijamos, ésta no ha de ser rígida y debemos adaptarla al ritmo o timing del torneo. ¿Pero de que punto partimos?.
Muchos de los autores que he leído coinciden en que hay dos estrategias básicas principales en el juego de torneos, la Long Ball y la Small Ball. Las dos persiguen el mismo fin (ganar), pero tienen grandes diferencias. La principal es la relación riesgo-beneficio en las manos.
La Long Ball es una estrategia orientada a aumentar brusca y rápidamente el stack. Se decanta por abrir muy pocos botes jugando muy tight, y bastantes veces hacer all-in. Parece una locura, pero no lo es tanto, ya que da ventaja en ciertas condiciones:
- Si los rivales son capaces a jugar mucho mejor que tú. En este caso, la táctica de meter la caja evita que nuestros rivales, mejores técnicamente y con más experiencia, puedan outplayearnos. En esas circunstancias sería bueno ir a un flip pre-flop contra un pro, ya que si jugamos muchos botes contra él su EV+ hará probablemente justicia y terminemos contando una anécdota. Si reducimos la flexibilidad de recursos a una sola decisión es más fácil que cometa un error o que se retire.
- Tiene que ser un torneo, ya que en cash nuestro oponente podría recargar dinero y ya no tendríamos lo que se llama Fear Equity, que es el miedo de los jugadores a perder el calorcito de su asiento.
- Nuestros oponentes, que no son ciegos, verán que cuando entramos vamos con todo frecuentemente, y lo más probable es que no sepan exactamente con qué, ya que no llegaremos muchas veces al showdown. Esto hará que sean más reacios a ver nuestras apuestas ya que seleccionarán mejor sus manos.
Si perseguimos tener muchas muchas fichas para afrontar la parte media-final del torneo con una cantidad considerable de fichas o morir en el intento, ésta puede ser la vía rápida y nuestra preferencia.
Por el contrario la Small ball se juega de una forma mucho más loose, entrando a muchos botes con subidas más pequeñas y limpeando también. Hay que jugar más botes y ser más técnico, usar más recursos y conocimientos, y saber tirarse si no somos favoritos. Las principales ventajas son:
- Tenemos más posibilidades de ganar muchos botes, que aunque son más pequeños, suman igual. Y si los perdemos, mengua menos nuestro stack que en la opción anterior.
- Nuestras manos buenas serán pagadas más fácilmente por estar entrando en más conflictos.
- Robaremos más ciegas.
- Robamos más botes.
- Podemos tantear más a los rivales con apuestas de continuación, de prueba, mini-raises, etc. Cuantas más decisiones tomen ellos, más probable es que cometan errores.
Ambas estrategias tienen también desventajas. La Small Ball se retira ante las apuestas grandes evitando el riesgo y crece más lentamente. La Long Ball peca de no obtener información de la mesa, en ella no explotamos nuestra habilidad sobre los jugadores que sean peores que nosotros. También tiene la desventaja evidente de que nuestras manos premium no obtendrán el beneficio que esperamos.
La mayoría de los pros utilizan una mezcla de las dos, juegan la Small Ball la mayoría del tiempo y ocasionalmente juegan muy fuerte una mano e incluso overbetean el bote. Es un juego más paciente y ordenado. También es más fácil de mezclar. Pero si las ciegas son grandes respecto a su stack, cambian a la Large Ball, lanzando all-in igual que hacemos todos. Utilizar ambas estrategias con habilidad es la meta que debemos ponernos cuando comenzamos a jugar torneos de muchas personas. Después de todo un torneo es parecido a estar en el vestíbulo de un rascacielos y querer llegar arriba del todo el primero. ¿Subir por el ascensor o por las escaleras?. Quizás lo mejor sea subir por donde menos gente haya.
|